Lipoatrofia semicircular

Lip. Sem.IMAGEN2Copyight

¿Qué factores hemos de tener en cuenta a la hora de diseñar un edificio?

Con el paso del tiempo y sobre todo con los resultados de las últimas investigaciones realizadas, diseñar un edificio se ha convertido en una actividad muy compleja, no sólo debido a la cantidad de elementos que se han de tener en cuenta para evitar problemas intrínsecos de los propios edificios, sino de problemas los futuros usuarios, las personas que van a “vivir” en estos edificios, me estoy refiriendo a la Lipoatrofia semicircular (LS) y/o al Síndrome del edificio enfermo.

La (LS) es una atrofia o pérdida de grasa subcutánea, situada principalmente sobre la piel de la parte delantera de las piernas, caracterizada por la aparición de pequeñas hendiduras en la piel, como si se ejerciese presión con el dedo y las marcas circulares no desapareciesen al quitarlo. Se trata de un trastorno reversible una vez que se eliminan las causas y que no produce síntomas dolorosos en quien lo padece, no afectando a los músculos ni a los nervios.

EdificioForum Copyright

Aunque las causas de la lipoatrofia semicircular todavía no están bien determinadas, se barajan distintos factores, destacando entre ellos los siguientes:

*Cargas electrostáticas por fricción repetida contra los bordes de las mesas de trabajo.

*Presión ejercida por la superficie del asiento de las sillas de trabajo y uso de ropa ajustada.

*Campos electromagnéticos de baja frecuencia generados por equipos informáticos y aparatos eléctricos ubicados en el entorno del trabajador

*Baja humedad relativa, inferior al 50%.

*Mala ventilación del espacio de trabajo, o ninguna (como en el caso de muros cortina herméticos).

*Temperaturas que no estén comprendidas en tramos de 20 a 24ºC en otoño/invierno ó en tramos de 23 a 26ºC en primavera/verano.

Distintos estudios realizados a tal efecto nos indican que la conjunción de varios de estos factores nos lleva a esta patología de (LS), así mismo estos estudios nos ayudan a los técnicos actualmente a evitar estos  problemas  en el futuro teniéndolos presentes en la fase de proyecto, en la definición del edificio y el diseño de los espacios finales de trabajo.

La utilización de materiales no conductores, evitando la carga electrostática generada por el rozamiento y el desprendimiento de electrones de una parte, y la absorción de los mismos en la superficie de un material más permisivo, es uno de los primeros factores a tener en cuenta. Esta capacidad de electrificación de los cuerpos humanos por rozamiento se denomina efecto triboeléctrico,  existe por tanto una clasificación triboeléctrica de materiales.

TRIBOELÉCTRICO CUADRO-1

Frotar materiales que se encuentren en los extremos de esta clasificación produce gran cantidad de carga inducida.
Las descargas producidas en personas cuando tocan metales, suelen ocurrir en atmósferas secas y en personas con la piel poco hidratada; significativamente más cuando la ropa que llevan está hecha de materiales artificiales como el poliéster, que se carga negativamente con mucha facilidad. En un ambiente húmedo el efecto es mucho más leve. El algodón es un buen material para vestirse pues es neutro en la escala triboeléctrica. Las pieles húmedas tienden a disipar las cargas más fácilmente.
Por lo tanto la ventilación y el sistema de aire acondicionado con humedificación y aportación de aire exterior programada, son dos elementos que marcarán también la capacidad de electrificación del interior del edificio.
Seguir medidas razonadas e intuitivas solucionaría la mayoría de estos problemas, en el caso de edificios ya realizados, pero lo más importante y a lo que quiero apuntar hoy con esta entrada, es a ser conscientes de su existencia en la fase de proyecto para evitar desagradables consecuencias posteriores, al usuario de nuevos edificios.